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Método Guías para abogados y peritos

Cómo se escriben las guías

Quién responde de lo que dicen, de dónde sale cada cita, cada cuánto se revisan, para qué se usa la inteligencia artificial y por dónde pedir una corrección.

¿Quién responde de lo que dicen?

MedExtract, la empresa identificada en el aviso legal. Las guías no llevan firma personal: la autoridad se toma prestada de la ley y de los tribunales, no de un autor, y cada afirmación remite a su fuente para que cualquiera pueda comprobarla. Cuando haya autores con nombre, aparecerán en la guía y en sus datos estructurados.

¿Con qué fuentes se escriben?

  • El texto consolidado del BOE, identificado por su referencia (BOE-A-…), leído en el momento de escribir. Un artículo no se cita si no se ha leído en esa versión; si una cita literal no puede verificarse, se parafrasea y se dice.
  • Los reglamentos de la Unión Europea en la copia que publica el BOE del Diario Oficial (DOUE-L-…).
  • La jurisprudencia, citada con su identificador ECLI cuando existe y localizable en el buscador del Consejo General del Poder Judicial. Cuando una guía se apoya en una doctrina sin citar sentencias concretas, lo dice de forma expresa.
  • La documentación propia del producto, sólo en el párrafo final de cada guía.

¿Qué estructura tiene cada guía?

Una pregunta por guía. El primer párrafo define el concepto en pocas palabras y sin depender del resto. Los encabezados son preguntas, y el primer párrafo de cada sección las responde. La norma se cita entre comillas, con el número de artículo y el enlace al BOE. Hay al menos una tabla para lo comparable, tres preguntas breves al final y un único párrafo, el último, sobre cómo lo hace el producto. Los ejemplos son sintéticos y se indican como tales: ninguna guía contiene datos de pacientes reales.

¿Cada cuánto se revisan?

Cada noventa días como máximo. La revisión comprueba cada norma citada contra el texto consolidado del BOE y la jurisprudencia citada contra su fuente. La fecha «Revisado el» de cada guía sólo cambia si cambia algo del contenido; si la revisión no encuentra nada que corregir, la fecha se mantiene, y los datos estructurados de la página llevan las mismas fechas que se ven en pantalla.

¿Se usa inteligencia artificial para escribirlas?

Sí, y se dice. Los modelos de lenguaje se usan para redactar borradores, localizar los artículos aplicables, comprobar que las citas coinciden con el texto del BOE y proponer tablas. Una persona del equipo revisa cada guía antes de publicarla, verifica cada cita contra su fuente y decide qué se publica. Las guías que aún no han pasado esa revisión están marcadas como borrador y no se publican.

¿Cómo se pide una corrección?

Escribiendo a hello@medextract.ai o desde la página de contacto, con el título de la guía, el párrafo y la fuente que lo contradice. Se responde a cada aviso; si procede, se corrige la guía y se actualiza su fecha de revisión.

¿Qué no son estas guías?

No son asesoramiento jurídico ni médico y no sustituyen al abogado que dirige el asunto ni al perito que firma. Describen qué dice la norma y qué documentos permiten comprobarlo; la valoración de cada caso corresponde a los profesionales que lo llevan.