Una Historia Clínica Electrónica (HCE), conocida en inglés como Electronic Health Record (EHR), es una versión digital integral del historial médico de un paciente, mantenida por los proveedores de atención sanitaria a lo largo del tiempo. A diferencia de las historias en papel, las HCE hacen que la información clínica esté disponible de forma instantánea y segura para los usuarios autorizados en diferentes entornos sanitarios. Contienen la demografía del paciente, historial médico, medicamentos, alergias, registros de vacunación, resultados de laboratorio, imágenes radiológicas y notas clínicas — todo en un formato digital buscable y compartible.
Los sistemas de HCE son el eje central de la infraestructura moderna de TI sanitaria. Sirven como fuente y destino de la mayoría de los flujos de datos clínicos, incluidos los resultados de laboratorio. Cuando un médico solicita una prueba de laboratorio a través de una HCE, la solicitud se transmite al sistema de información del laboratorio. Cuando los resultados están listos, fluyen de vuelta a la HCE donde el médico puede revisarlos, y las reglas de soporte a la decisión clínica pueden señalar valores anormales. Este flujo bidireccional depende de estándares de interoperabilidad como HL7 y FHIR.
A pesar de la amplia adopción de las HCE en muchos países, persisten brechas significativas. Muchas clínicas más pequeñas, instalaciones rurales y sistemas sanitarios en países en desarrollo todavía dependen de registros en papel o de sistemas básicos que no pueden intercambiar datos electrónicamente. Incluso donde las HCE están desplegadas, los datos a menudo permanecen aislados dentro de instituciones individuales. Los resultados de laboratorio de un hospital pueden no ser visibles para un médico en otro, lo que lleva a pruebas redundantes e historiales clínicos incompletos.
La digitalización de informes de laboratorio aborda una brecha crítica en el ecosistema de las HCE. Cuando los informes de laboratorio en papel se convierten en datos FHIR estructurados, pueden importarse a los sistemas de HCE, haciendo que resultados previamente inaccesibles formen parte del registro digital del paciente. Esto es particularmente valioso para pacientes que reciben atención en múltiples centros o que traen informes de laboratorio en papel de laboratorios externos. Al digitalizar estos informes y codificarlos con LOINC, los resultados se convierten en ciudadanos de primera clase en la HCE, activando alertas, poblando gráficos de tendencias y apoyando la toma de decisiones clínicas.